Ha sido un tema muy recurrente en mis conversaciones en el último tiempo, más de lo que yo quisiera. Hace un par de días le comentaba a Nano mi duda existencial con los acentos, tildes y esas cosas... amablemente me recordó las reglas de acentuación y todo porque he comenzado una cruzada personal: QUIERO ESCRIBIR COMO LA GENTE DE BIEN.Después el Rafa me comentó que el resumen que mando la Pía de la tesis estaba lleno de errores ortográficos.... esta vez no fui yo (menos mal me dije para mi), pero justo coincidió con la ideita que ya andaba rondando en mi cabeza.
Cuando hice la práctica profesional era bien terrible el asunto porque cómo una profesora va a escribir mal?. Feo, cierto? Así que me obligaba concientemente a revisar mi forma de escribir, además de darme la paja de corregir todos los errores ortográficos de las niñas... uff!
No se muy bien la razón pero la ortografía esta peleada conmigo... no nos llevamos bien; es raro porque siendo bien ratón de biblioteca para mis cosas, he podido asimilar las normas de puntuación y rara vez escribo mal una palabra... son las tildes las que me causan problemas...
Y claro, por lo mismo me bajan las dudas entre el se y el sé, entre el te y el té, con el a y el ha (bueno esa no es netamente de acentos, pero la duda está igual :P), etc.
Es increíble lo mucho que un acento puede cambiar la intencionalidad y significado de una palabra... en el español no es tan grave, pero en alemán o francés es un desastre. Un ejemplo facilitado por Nano (en la misma conversación):
- Úmfahren = Atropellar
- Umfáhren = Esquivar
Tremenda diferencia!, hay una vida de por medio en un acento!
Recuerdo hace unos cuantos años ya el haber leído un famoso y controversial discurso en La Tercera (si le interesa véalo aquí). El autor, nada menos que García Márquez, hacía un llamado a jubilar la ortografía y humanizar la gramática... puchas que fui feliz cuando lo leí!. Por fin alguien comprendía mi punto de vista... solo hay que fijarse en el contexto... pensaba yo en aquella época. Pero al contrastar esa opinión con un colega de castellano -perdón, Lenguaje y Comunicación (pequeña caída de carnet)- me hizo darme cuenta que para romper las reglas es necesario conocerlas, en especial si estás formando pequeñas mentes...
Por último, para obtener el placer que nos produce la trasgresión es necesario que existan dichas convenciones, cierto?. El detalle es que escribir mal no me provoca ningún placer (como otras rupturas de reglas sí lo hacen), más bien me avergüenzo de aquello y este texto lo escribí completito sin ayuda del fuking Word... si hay alguna falla ortográfica, por favor háganla saber.

