jueves, 12 de abril de 2007

Biba la hortógrafia!!

Ha sido un tema muy recurrente en mis conversaciones en el último tiempo, más de lo que yo quisiera. Hace un par de días le comentaba a Nano mi duda existencial con los acentos, tildes y esas cosas... amablemente me recordó las reglas de acentuación y todo porque he comenzado una cruzada personal: QUIERO ESCRIBIR COMO LA GENTE DE BIEN.

Después el Rafa me comentó que el resumen que mando la Pía de la tesis estaba lleno de errores ortográficos.... esta vez no fui yo (menos mal me dije para mi), pero justo coincidió con la ideita que ya andaba rondando en mi cabeza.

Cuando hice la práctica profesional era bien terrible el asunto porque cómo una profesora va a escribir mal?. Feo, cierto? Así que me obligaba concientemente a revisar mi forma de escribir, además de darme la paja de corregir todos los errores ortográficos de las niñas... uff!

No se muy bien la razón pero la ortografía esta peleada conmigo... no nos llevamos bien; es raro porque siendo bien ratón de biblioteca para mis cosas, he podido asimilar las normas de puntuación y rara vez escribo mal una palabra... son las tildes las que me causan problemas...

Y claro, por lo mismo me bajan las dudas entre el se y el sé, entre el te y el té, con el a y el ha (bueno esa no es netamente de acentos, pero la duda está igual :P), etc.

Es increíble lo mucho que un acento puede cambiar la intencionalidad y significado de una palabra... en el español no es tan grave, pero en alemán o francés es un desastre. Un ejemplo facilitado por Nano (en la misma conversación):

- Úmfahren = Atropellar
- Umfáhren = Esquivar

Tremenda diferencia!, hay una vida de por medio en un acento!

Recuerdo hace unos cuantos años ya el haber leído un famoso y controversial discurso en La Tercera (si le interesa véalo aquí). El autor, nada menos que García Márquez, hacía un llamado a jubilar la ortografía y humanizar la gramática... puchas que fui feliz cuando lo leí!. Por fin alguien comprendía mi punto de vista... solo hay que fijarse en el contexto... pensaba yo en aquella época. Pero al contrastar esa opinión con un colega de castellano -perdón, Lenguaje y Comunicación (pequeña caída de carnet)- me hizo darme cuenta que para romper las reglas es necesario conocerlas, en especial si estás formando pequeñas mentes...

Por último, para obtener el placer que nos produce la trasgresión es necesario que existan dichas convenciones, cierto?. El detalle es que escribir mal no me provoca ningún placer (como otras rupturas de reglas sí lo hacen), más bien me avergüenzo de aquello y este texto lo escribí completito sin ayuda del fuking Word... si hay alguna falla ortográfica, por favor háganla saber.

lunes, 9 de abril de 2007

Des-orden estratégico

Hoy me dedique a ordenar mi dormitorio que había estado algo deshabitado por el finde pasado y me di cuenta que soy una cachurera sin remedio. Mantuve fuertes discusiones conmigo del tipo:

- ¿De qué te sirve guardar este autito a cuerdas?, está puro haciendo tierra!!
- Noooo, es que me trae recuerdos!

- Esta cajita me la regaló un amigo
- Ok, pero ya tienes suficientes joyeros
- Pero es que el bombero me caía bien ¿qué será de él ahora?…

- ¡¡Weon para!! SON las cartas de mi primer pololo

- ¡¡¡¿¿¿Pa’ qué cresta guardas etiquetas de cervezas???!!!
- No, es que mira: me acuerdo que ésta la tomamos cuando…. y esta otra... claro po! aquí me curé raja y después...

Pero no hubo caso!!

Encontré miles de chucherías que alguna vez me regalaron y que no hay modo que me deshaga de ellas… cerré los ojos e hice de tripas corazón y las metí en una bolsa… había que hacerlo rápido, si no lo más probable es que me viniera el arrepentimiento. Boté algunas, rescate muchas otras que fueron a parar a mi caja-baúl de los recuerdos que siempre esta llena.

Esta situación me está llevando al colapso, me pasa lo mismo con mi closet; el asunto es que comienzo mi trabajo en la tesis y necesito que mi espacio este medianamente habitable, así que básicamente cambie las cosas de lugar, dejando lo más a mano posible lo que me pareció pertinente… O sea que al final no boté ni una wea!

Los objetos me traen recuerdos de ciertas etapas importantes de la vida, de personas que han pasado por ella, de personas que aún están a mi alrededor… hay una canción de Serrat que retrata mejor lo que quiero decir:

Aquellas Pequeñas Cosas

Uno se cree
que los mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.
Son aquellas pequeñas cosas
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.

Como un ladrón
te acechan detrás
de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas
que el viento arrastra allá o aquí...
Que te sonríen tristes
y nos hacen que
lloremos cuando
nadie nos ve.

PD: File error en radio.blog… damm!!!

miércoles, 4 de abril de 2007

Gaaatooo!!!!

Más de una vez he oído que hay dos tipos de personas: a las que le gustan los perros y a los que nos gustan los gatos... Claro, están los que tienen de mascotas iguanas, serpientes o similares, pero esos tan cagaos, no son de este planeta! JAJajJAJjjajA

Mientras los amantes de los perros destacan su lealtad, mansedumbre e incondicionalidad, yo amo de los gatos exactamente lo contrario; son temperamentales, interesados, hincha bolas, te pescan cuando ELLOS quieren… en fin. Siempre he pensado que los perros representan aquellos valores a los que todos los hombres aspiramos, mientras que los gatos se comportan de una manera más real, por decirlo de alguna forma, mas cercanos a nosotros mismos; más inclusive de lo que nosotros quisiésemos.

Y sí, los gatos son muy cargantes en ocasiones, pero también pueden llegar a ser seres agradables. Solo hay que saber tratarlos y las recompensas son buenas.

Que se echen en tu falda y comiencen a ronronear me fascina! Los gatos domésticos son los únicos felinos que pueden hacer ese sonido… Mi teoría es que ese sonido tan relajante evolucionó junto con la domesticación, para hacerlos mas agradables a nosotros los humanos (ideas weonas que se me ocurren).

Me encanta que se froten contra mi dejándome marcada con su olor para alejar a otros que podrían robarle a su ama (“esa po!, la que me alimenta”). Aunque he tenido varios gatos, ahora me conformo con solo uno que ya me hincha las bolas lo suficiente, pero parece saber cuando estoy enferma porque me acompaña ahora que estoy en cama y con amigdalitis…

Siempre he querido ser un gato y dormir 16 horas diarias, que me alimenten a cambio de jugar y ronronear un poco, ser igual de flexible… la vidita!!! Así cualquiera!

Voy hacer algo de utilidad pública: La Pía, una compañera de la U con la que compartimos nuestro gusto por los gatos (ella me supera, debo admitirlo) regala una motita de algodón… es una hembra y la ofrece operada y todo… si alguien se interesa mándenme un mail y yo los pongo en contacto con ella.

PD: El de la foto es mi gato personal