lunes, 26 de enero de 2009

Dig yourself back in that hole...

Hace tiempo que no subía nada de Nick Cave, y si bien la obsesión ya no existe si me queda el gusto por su música.

He aquí vídeos promocionales del último disco con The Bad Seeds: Dig, Lazarus, Dig!!! (2008). Es cierto, los vídeos son algo antiguos considerando la fecha en que fueron lanzados, pero para mi fueron todo un descubrimiento y bastante chistoso también.

I- Lest I shiver


II- Place your hands upon the table


III- Is there spirits in the room?


IV- Place your fingers...


V- Dim the lights!


VI- Blindfold me Sir!


VII- Can you feel the spirit?

viernes, 9 de enero de 2009

Ola de calor

Según dicen las malas lenguas (entiéndase la prensa) para la próxima semana se nos vienen temperaturas altísimas y cualquier ser humano que esté por estos lares desde las dos hasta las cinco o seis de la tarde podría dar fe que la temperatura es realmente agobiante.

Fácil es culpar al calentamiento global de estas temperaturas tan extremas, y todos sabemos lo cierto que es. En mi patio tengo un termómetro de máximas y mínimas que me advierte que a pleno sol prácticamente todo el día la temperatura llega a casi 40º C. Claro que esa no es la temperatura real pero sirve para tener una idea.

A mí el calor me resulta desagradable, no le tengo ni el más mínimo aprecio porque aletarga y cuando supera ciertos niveles no existe prácticamente técnica alguna que permita evitar sus efectos. Si no se tiene una piscina en casa (ni siquiera de esas armables) o una humilde manguera para tirarse agua, hay bien poco que hacer:

- Tomar agua: siempre útil y refrescante sirve para paliar la pérdida de agua por la transpiración (un método natural de pérdida de calor) y si está bien helada se provoca transferencia de calor, pero básicamente es una técnica compensatoria.

- Abrir ventanas:
es un error, a ciertas horas del día hay más temperatura fuera que dentro del lugar donde nos encontramos y por efecto de transmisión de energía el calor tenderá a entrar libremente, así que en las horas de más calor a cerrar las ventanas y confiar en la capacidad de aislación del lugar donde se estamos.

- Inmovilidad: nuestro cuerpo emite calor constantemente a causa del metabolismo, si hacemos cualquier actividad física aumenta el metabolismo y por ende el calor que nosotros mismo producimos. Si se puede tratar de no hacer mucho esfuerzo físico en esas horas.

- Ventilador y aparatos similares: buena solución, el flujo de viento se lleva el calor que nosotros liberamos a través de la piel, pero ojo! Si el ventilador tiene demasiada velocidad puede que este efecto se anule, porque el aire pasa tan rápido que no es capaz de arrastrar las capas de calor de nuestro cuerpo.

- Mantenerse en los pisos bajos: En una casa con segundo piso siempre hace más calor en la segunda planta ya que el aire caliente es más liviano y tiende a subir (benditos fenómenos físicos).

- Mojarse sectores específicos del cuerpo: por ejemplo la parte interna de codos y rodillas, así como el cuello sirve para que la sangre que transporta el calor hacia la piel realice una transferencia de calor más rápidamente. Se debe repetir cada vez que el agua se seque.

- Usar ropa ligera:
la ropa debe ser poca (ojala ninguna JAJjajAJJajjAJAjAJajJAJjajA), delgada, vaporosa y no apegada al cuerpo, de lo contrario el viento no podrá llevarse el calor que queda entre nuestro cuerpo y las ropas.

Esas son las técnicas que se me vienen a la cabeza ahora. Ojalá les sirvan de algo en este verano abrasador (y no abrazador).

Ahhhh y la cerveza heladita…. Sorry, pero el efecto vasodilatador después de un rato pasa la cuenta y sentimos más calor interno o también puede que el efecto embriagador haga que se olvide el calor. Decisión de cada uno…

viernes, 12 de diciembre de 2008

Libros malditos

No es que odie leer, todo lo contrario... Cuando pequeña era bien "ratón de biblioteca". Mi primer libro me lo regaló mi padre, "Papelucho misionero", comprado en el persa Bío-Bío (OBVIO!); recuerdo carcajearme al leerlo sentada bajo el parrón.

Y de allí en adelante no pare más, hasta hace unos años atrás cuando ya los tiempos para leer por diversión se cambian por "obligación", sin embargo mi interés no es hablar de los libros que me he devorado, si no de aquellos que han sido un suplicio, esos que jamás llegas a terminar y que por alguna extraña razón abandonas a su suerte... Verdaderos libros malditos.

1º.- Martin Rivas (Alberto Blest Gana):
Vanagloriandome de mi historial de buena lectora quise leer la versión completa (y no el clásico resumen de 40 páginas) cuando lo pidieron en la escuela. CRASO ERROR, no pase más allá de la 2º o 3º página y me saque un tres en dichosa prueba (quizás una pagina más y me habría alcanzado para el cuatrito). Jamás lo he reintentado...






2º.- El Proceso (Franz Kafka):
Ya había leído "La Metamorfosis" y quise seguir leyendo más sobre el autor (mi periodo kafkiano, como se suele decir jAJjajAJja). Lo pedí en la biblioteca del colegio un par de veces devolviéndolo irremediablemente inconcluso... nunca pude acabarlo. Creo que la razón de esto fue que quise leerlo muy pequeña; años después (no sin esfuerzo debo decirlo) lo retome, lo leí y me fascinó... quizás me faltaba madurez.





3º.- El Lobo Estepario (Hermann Hesse):
Demasiados intentos fallidos, simplemente nunca enganché con trama; lo llevaba a todas partes conmigo en mis bolsos sin jamás avanzar más allá de la mitad... El trauma debe haber sido mayor porque bloquee su existencia... Creo que lo leí, pero ahora no lo puedo afirmar, ni siquiera recuerdo la trama... Dudo que lo lea (o relea).






4º.- La Tregua (Mario Benedetti):
Me lo recomendó una amiga con quien compartíamos el gusto por la lectura. Hinche a mi padre para que me lo regalara hasta que finalmente llego un día con el libro. Sinceramente de lo que sigue no me siento para orgullosa y aún me da vergüenza. Le desprecie el libro por ser pirateado, sin tapa dura y por ser lo menos sofisticado posible, mi padre replicaba que lo importante era lo de adentro... el contenido, pero yo me negué a leerlo. Creo que herí los sentimientos de mi papá por un capricho weon... era mucho mas pequeña y no entendía "las cosas de la vida" (jJAJajJAJjajJAJajjA). Está en mi lista de pendientes aún...


Y ahora voy por las mismas con "El Caballo de Troya", lo empecé hace meses y lo más extraño es que esa parte introductoria me pareció bastante entretenida, pero la parte llamada "El Diario" ha minado mi interés...

Lucharé contra la desidia de retomarlo pero por ahora trato de descubrir cuál es el factor común de todos estos libros que me han hecho salir canas verdes...

PD: Se aceptan sugerencias... en caso que el caballo de troya me la gane :)