viernes, 25 de noviembre de 2011

Fumar es malo


Fumar es malo, todos lo sabemos, sin embargo aquí estoy escribiendo esto con un pucho en la mano. Y pensar que en algún momento se dudó de su poder adictivo.

La verdad es que con mis conocimientos de biología medianamente comprendo el sistema de recompensa que subyace detrás de las adicciones, por lo que es imposible rebatir que la nicotina es una droga adictiva y que tiene efectos que para los fumadores tal vez pasan desapercibidos. 



Siendo así debo admitir que siempre me ha llamado la atención la existencia de gente que consume cigarrillos sin volverse realmente adicta (u otras sustancias potencialmente adictivas), claramente consecuencia de las características individuales y del medio donde se desarrollan éstas. Lamentablemente yo no me encuentro entre ellas.

El punto es que la adicción al cigarrillo no parece tan dañina gracias a un fuerte trabajo de las agencias de publicidad en los años ’50, donde hasta tu dentista te recomendaba fumar viceroy!!!. Ni hablar de las manos negras de las industrias tabacaleras para lavar su imagen. Toda esta publicidad “positiva” es difícil de borrar, a eso sumémosle el potencial adictivo de la nicotina y tenemos lista la receta para encadenar a una gran cantidad de personas a consumir por el resto de su vida.

Estoy segura que casi todos partimos fumando por imitación o buscando la aprobación de los pares (aunque sea de forma inconsciente), lo que vendría a ser el componente social de la adicción. A medida que se sigue fumando se activan los mecanismos que generan dependencia fisiológica y por otra parte están los factores psicológicos, así en estricto rigor es una triple adicción.

Aunque tengamos claro a estas alturas los efectos dañinos del consumo de cigarrillos un fumador, a los ojos de la sociedad, no se ve tan mal como un borracho odioso o un cocainómano angustiado, así que de cierta manera se tolera más, pero ojo que esta persona es un ADICTO con todas sus letras.

Como decía hasta hace poco nadie reparaba mucho en los fumadores, pero las cosas cambian. Las restricciones para los fumadores son cada vez mayores, la publicidad de cigarrillos esta prácticamente erradicada de todos los medios y se suman (no tanto como uno quisiera) campañas que educan y previenen el consumo. En este último punto es donde más se flaquea debido quizás a que el gobierno no desea perturbar a las grandes industrias tabacaleras y la cantidad de dinero que se mueve en torno a una adicción “legal”.

Por mi parte he tomado conciencia del daño que produce el tabaquismo, que no se ve hoy, que se verá en unos cuantos años más cuando me detecten vaya uno a saber qué cáncer, enfisema, etc. Creo que ese es el primer paso, no basta sólo con saber que el cigarro te produce cáncer… hay que COMPRENDERLO y quizás experimentar que te falta aire cuando corres o esa tos “que me entra al levantarme” (como dice Serrat).

Luego viene el momento en que uno se da cuenta que es un adicto porque a veces estas haciendo algo y necesitas un cigarro… no que quieras un cigarro, lo necesitas; son sensaciones diferentes y el que fuma o fumaba sabe a lo que me refiero, la segunda señal es que cada vez necesitas aumentar tu consumo de nicotina, ya sea aumentando la cantidad de cigarros o fumando otros mas fuertes y lo mas triste es que mientras más le das, tu cerebro se acostumbra y necesita mayor cantidad de nicotina para sentir placer y así… todo lo que es un “círculo vicioso”. Otra característica son los intentos fallidos y de esos tengo un par… recuerdo que por meses no fumaba nada en la semana y los fin de semana me desquitaba, pero pronto volví a fumar igual o mucho más que antes; digamos que logré controlar cuanto fumaba pero nunca lo deje completamente. Es así como hoy por hoy me fumo una cajetilla de 20 al día. Mucho, cierto?.

Cada vez que me duele la garganta por haber fumado mucho me siento culpable, pero sin embargo allí voy, a prenderme otro cigarro casi por inercia y eso esta mal. Por fin me he decidido a dejar de fumar y aunque fumo bastante no creo que se me haga tan difícil porque en lugares donde no esta permitido fumar, puedo estar muuuuucho rato y sin sentir la necesidad de fumar. Lo que sí se, es que si bien la voluntad de dejarlo es crucial, en mi caso no es suficiente, así que busqué ayuda profesional para iniciar un tratamiento con Champix, un medicamento que ha obtenido buenos resultados y mejor aún si es apoyado por psicólogos que te ayuden a manejar la ansiedad. Mas adelante comentaré algo más sobre él.

Tengo todas la ganas del mundo y se que puede ser difícil, pero estoy decidida y positiva al respecto, sólo me queda esperar un par de días para el psicologo y me embarco en esto de dejar de fumar!

4 comentarios:

Lechuguita dijo...

Retomando el blog... blogger está tan cambiado!

cArlosmXaX dijo...

a que wena!!!
como los viejos tiempos... pasando a saludar, después leo....

Lechuguita dijo...

Que gusto verlo por acá de nuevo!

cArlosmXaX dijo...

uff fuerte tarea le viene
20 al día!!! claro que es mucho!
espero que venza la ansias de fumar, mucha fuerza de voluntad y de apoyo de su entorno...

saludos!