jueves, 12 de enero de 2012

Cosas que no me gustan de los cumpleaños (infantiles)


Hago esa aclaración porque anda por la web un documento similar que se llama “Las 10cosas que odio de los cumpleaños” que por cierto es bastante nefasto y escrito básicamente por un amargado… 

No son los gritos, las carreras, las challas ni ningún lugar común cumpleañero; son niños y así son. Mis críticas apuntan a otro lado.

Los niños están aprendiendo a socializar constantemente en los colegios, en sus casas y en los cumpleaños a los que asisten, de allí que muchas de las tradiciones cumpleañeras me dan susto, urticaria y despiertan el ogro que hay en mi.

La piñata: Linda tradición mexicana que me provoca un poco de miedo… ¿Quién no fue golpeado, pisado, aplastado y atropellado esperando por los dulces que caen de una piñata? (si, es un trauma infantil personal).

Es una verdadera avalancha humana donde se mezclan niños grandes y chicos (adivinen quien pasa por encima de quien) y eso que no contamos a las mamis y papis que se meten en el tumulto para agarrar más dulces para su progenie, porque por supuesto es una competencia y gana el que atrapa más dulces. Al final siempre hay un par que lloran porque les llego un coscacho o no alcanzaron a atrapar ningún dulce. El epilogo es que si quieres tener más tienes que atropellar al resto y quizás hasta usar la violencia si fuese necesario… Por qué no mejor enseñar a compartir? Tanto drama y riesgo por un puñado de dulces??? Mmmm no lo creo.

Los regalos: Esto era nuevo para mi hasta hace poco… Lo de juntar los regalos y abrirlos al final me parece bien y de sentido común, pero qué m#$%& es eso de cantar “este regalo de quien será?”. Esa obsesión materialista de saber cuanto gastó una persona porque eso es lo que vales para él, o lo que te valida ante el resto… Me molesta tanto que me cuesta redactar porque las ideas se me agolpan en la cabeza.

Que tontería!, aquí de verdad que me sale el ogro… Esta bien, tal vez, saber de quien es el regalo, pero nunca falta el que hace el comentario desatinado, que por lo general viene de algún mayor. Dónde quedó esa enseñanza de que “lo que importa es la intención”? Que esa persona pensó en ti y lo demuestra con algo que (ojalá) te guste?. Yo sinceramente lo creo y no creo que pensar eso esté mal, no?

Ambas tradiciones son una contradicción a todo lo que queremos enseñar a los niños para vivir en una sociedad armoniosa, a menos que yo ande muy perdida en este mundo y sí hay que enseñar a los niños que esta bien que otro llore porque acaparé todos los dulces (se entiende la metáfora, no?). Ustedes dirán: “tonta grave” pero todo significa algo y se aprende más en la vida con la experiencia que con las palabras.

Es triste pero en definitiva lo peor de los cumpleaños infantiles somos nosotros los grandes… 


2 comentarios:

Adrian Lechuga dijo...

Para mi hay algo que me fastidia mas que la piñata y la presunción material de los cumpleaños, aunque al final esta dentro de la conclusión a la que has llegado; a mi me molesta mas la actitud de "los grandes" hacia el festejo, la mayoría de las veces es un festejo para para ellos mismos disfrazado de fiesta infantil... los niños quedan olvidados en un rincón, allá lejos, donde acomodaron los juegos rentados para la fiesta, o allá de aquel lado "-Así no hacen tanto desmadre"... al final sale a flote el egoísmo y la pobre cultura de las personas.

María José Lechuga dijo...

Es verdad lo que dices Adrian, es una fiesta para ellos y muchos lo olvidan